MADRES SEPARADAS: Un sueldito nescafé

He amanecido con este comentario en la entrada en la que contaba el proceso de duelo que supone, o supuso para mí el proceso de la separación. En el que contaba cómo poco a poco fui recomponiendo mis pedazos y aquella experiencia me trajo al lugar donde hoy me encuentro. Y el comentario decía lo siguiente (me he tomado la libertad de corregirlo para facilitar que sea legible y entendible):

“También hay padres que de verdad quieren ser padres, y que trabajan de sol a sol para poder vivir dignamente después de pasar ese sueldo Nescafé que ustedes dicen… Y las madres ejemplares no hacen sino poner impedimentos y volver a los hijos en contra del padre a la mínima e intentar que esa persona no sea feliz a cualquier costa. También un padre que es padre lleva mal llegar de trabajar y no ver a sus niños en casa, no despertarse con ellos y no poder brindarle todo lo que le piden porque ya con el sueldo “Nescafé” le queda para lo justo y necesario. Hay de todo en esta vida…”

No es que no acepte otras opiniones. Es un blog público en el que todo el mundo tiene derecho a expresar su opinión siempre que lo haga desde el respeto. Pero después de pensar y sacudirme la mala leche, tomarme mi tiempo en responder al comentario sin ocultar demasiado mi desagrado, he seguido dándole vueltas al asunto, porque realmente no sé si habla el desconocimiento, la unión emocional que estas personas pueden tener hacia ese allegado, familiar, amigo, pareja que se encuentra “al otro lado de la barrera”, o qué puede ser. Realmente no lo sé.

Sin embargo, me gustaría invitar al ejercicio de la empatía a aquellas personas que realmente creen que con las ridículas pensiones que recibimos las madres A FAVOR DE NUESTROS HIJOS, nos ponemos un pisito en la Gran Vía, que creen a pies juntillas que con la aportación que realizan mantenemos a toda la familia y parte del vecindario. Y digo empatía por no hablar de raciocinio…

Querida Clarisa,

Claro que hay padres implicados y motivados en el cuidado de sus hijos. Claro que hay padres concienciados en su papel tras la separación. Claro que hay padres que se rompen los cuernos trabajando para salir adelante, se implican, se informan, se preocupan, claro que hay padres que ESTÁN Y QUE SON.

Un sueldito Nescafé
Esta soy yo anualmente, durante las vacaciones que costeo con el sueldito Nescafé.

Pero, ¿Y las madres? ¿A qué dedican el tiempo las madres que tienen la custodia de sus hijos? ¿A tocarse la breva? ¿A elucubrar? ¿Dedican su vida única y exclusivamente a joderles la vida a sus exparejas? Invitaría de buen grado a aquellas personas que opinan de ese modo a ponerse en el lugar de esa madre que está sola, sin nadie alrededor, con un trabajo de mierda a turnos y unos horarios imposibles, un sueldo miserable, complementado con el sueldito Nescafé y haciendo encaje de bolillos para cuadrar las agendas de sus hijos mientras ellas trabajan fuera de casa. Van a las reuniones escolares, los sábados a los partidos de turno, les bañan a diario a pesar de llegar literalmente rotas a sus casa de cansancio.

Me gustaría que esas personas se pusieran por una vez en nuestros zapatos e intentaran ver en las pupilas de nuestros hijos la tristeza que solo nosotras vemos cuando esos abnegados padres se pasan por el arco del triunfo el régimen de visitas, o lo convierten en un “menú a la carta”. O cuando deciden unilateralmente que no contribuyen más económicamente porque no les sale “de ahí”.

Estoy cansada de que nos pinten como a las brujas pirujas del cuento, las malas malísimas de la historia que les hacen la vida imposible a sus exmaridos… ¡Pobrecitos! Madres ejemplares… Tiene sorna la cosa.

No, querida Clarisa, “ejemplares” son aquellos que piensan que con 200 miserables euros (quien tiene la suerte de que le pasen eso…) se puede vestir a un niño, se le puede alimentar, se pueden costear sus necesidades de ocio, pagar la cuota del colegio privado que ambos progenitores eligieron, se cubren los gastos extraescolares, las clases de refuerzo, los cumpleaños, los caprichos… Porque oiga, mi hijo que es un descerebrado, de vez en cuando también tiene caprichos, y sí, se los doy. ¡Qué mala madre! Con el sueldito Nescafé que me pasa el padre de la criatura también le doy algún capricho. Y digo esto, porque debe de ser que con lo que mi trabajo reporta me abro una cuenta en las Caimán. Sí, para el piso en la Gran Vía, claro.

Por supuesto que hay padres estupendos y maravillosos que ejercen COMO TIENEN QUE EJERCER. Pero por desgracia, y sí, sí, digo: POR DESGRACIA, no es lo que abunda.

Buenos días Clarisa, Que reflexione usted bien.

16 thoughts on “MADRES SEPARADAS: Un sueldito nescafé

  1. Esa manera de generalizar no me gusta nada!! Hay mil casos y me parece enorme la carga de una madre sola con hijos sin apenas tiempo para ella y eso no lo suple ningún sueldito.

    Tenía 15 años cuando mis padres se separaron (bueno fui yo la que se puso en contacto con el abogado para que lo hicieran, imagínate que situación teníamos…) mi padre nos pasó pensión a mi hermano y a mí hasta los 18 y aunque siguiéramos estudiando no nos pasaba más y mi madre no se le quejó. Tampoco no aportaba para mi universidad y ni para el aparato de dientes de mi hermano. Mi padre siempre se quejaba de la pension. Ellos no se hablaban y todas las broncas para mí… mi madre en cambio siempre hizo porque fuéramos a verle (vivíamos en el mismo pueblo) e incluso mi hermano vivió con el hasta hace dos años que falleció de cáncer. Desde el nacimiento de mi hija lo note muchísimo más cercano y vi a ese padre que seguro fue conmigo cuando era pequeña y ya no recuerdo y como que nos reconciliamos. Una pena perderlo tan pronto.. Mi madre estuvo hasta el final cuidándolo en la distancia, es un ejemplo para mí lo fácil que nos lo hizo.

    Un abrazo!

  2. Mis padres se separaron hace 20 años. Somos 4 hermanos, y mi padre nunca ha pasado la pensión a mi madre. Yo llevo sin verlo ese tiempo, solo apareció cuando me ingresaron a los 9 meses, porque soy diabética y no le hemos vuelto a ver.

    Yo le deseo y mis hermanos, que sea feliz, pero dejó a cuatro niños de 9,12,13 y 16 años, y eso desde luego no se hace. Yo sí creo que una madre hace por sus hijos, y que hay padres que ayudan, pero hay otros como el mío, que no ha querido a sus hijos desde que se fue. Mi madre tiene cuatro hijos muy orgullosa de ella, y tres nietas, que también lo estarán.

    1. Jo Inma, qué dura tu historia y qué par de ovarios le puso tu madre al asunto con nada menos que ¡cuatro hijos!

      Gracias por compartir un pedacito de tu historia. Motivos tenéis para estar orgullosos de ella, desde luego que sí.

      Un fuerte abrazo.

  3. Pues a mí me da la sensación de que sí existe esa creencia de que si a la madre le corresponde la custodia de los hijos y a ellos su correspondiente pensión alimenticia, y demás aportaciones por parte del padre para el resto de los gastos que necesiten cubrir ¡todo el mundo lo ve como el suldecito de Nescafé! Oye, que siguen siendo sus hijos y sabrán de sobras que no sobreviven gratis ¿no? ¿Por qué se trata este hecho como una heroicidad? Y si la madre trabaja ¿ella no tiene mérito ninguno por seguir llevando un sueldo a casa? Es que parece que tras una separación se deba dar las gracias al ex por contribuir de forma medianamente razonable en el mantenimiento de los hijos. Que te separas de tu mujer pero los hijos siguen siendo tu responsabilidad también. Mis padres se separaron, ya a la vejez (yo tenía 21 años) y cuando el abogado le dijo a mi madre que por vivir con ella me pertenecía una pensión hasta los 25 años ¡ella renunció porque le parecía un abuso! Tonta que fue, que yo bien que comía, seguía estudiando (aunque trabajaba para pagar mis cosas) y mi padre no tuvo ni la oportunidad de negarse a pasármela (que seguro que lo hubiera hecho) porque ella no la quiso aceptar para que no fuera diciendo la gente que nos mantenía en la distancia.

  4. El sueldito, supongo que sea la pensión alimenticia, por lo tanto los gastos extras van a parte y son compartidos, ( si no es tu caso, no generalices)y creo, que la solución es la custodia compartida ( porque parece que el hijo solo es de la madre) por el bien de TODOS. (generalizando)

    1. Vamos a aclarar conceptos… La pensión alimenticia es la aportación que hace el progenitor no custodio para el mantenimiento de la/s criatura/s. Ese progenitor APORTA UNA PARTE, en función de sus ingresos, y la persona que tiene la custodia aporta otra parte. Los niños no se mantienen exclusivamente con la aportación que se recibe del progenitor no custodio… En la mayoría de los casos, si se prorrateara el gasto anual de los hijos: ropa, ocio, alimentación,… No alcanzaría ni para empezar. El error es pensar que la pensión que aporta el progenitor no custodio sirve para sufragar la totalidad de los gastos que tiene el menor. ERROR.

      Los gastos extraordinarios, por otro lado, se pactan en convenio. Es decir, que en función de cómo plantees el convenio tendrás que sufragar los gastos. Hay familias que contemplan todos los gastos como extraordinarios y hay otras que no. ¿Algunos ejemplos? Libros del colegio o uniformidad.

      La solución no es la custodia compartida impuesta. La custodia compartida es una opción más, y debería estudiarse cada caso a nivel individual. Así como tampoco creo que las custodias exclusivas hacia la madre sean lo mejor (ni lo peor). Habría que estudiar CA-DA CA-SO, para poder efectivamente valorar lo que es mejor para el menor. Ni más, ni menos. En ninguna palabra de mi artículo se puede leer que esté o no a favor de la custodia exclusiva, básicamente porque es algo que ni menciono. Sin embargo, quiero añadir, que en muchos casos se pide la custodia compartida solamente para no tener que pasar una pensión y no con el convencimiento de que este tipo de régimen sea el mejor para el menor.

      Gracias por comentar. Un saludo.

      1. No tiene nada que ver como hablas en tu respuesta ( con la que estoy totalmente de acuerdo, porque no hay género en 《progenitor》) que en el post, que solo hablas del sacrificio de una madre ( pues en la misma situación el padre también se sacrificaria de la misma manera )
        Gracias por responder
        Yo defiendo la igualdad absoluta.

        1. Mi post es en sí “una respuesta” a un comentario recibido que generaliza la postura de la mujer ante el divorcio, la custodia y la pensión de alimentos. Como en todo en esta vida, es peligroso generalizar. Porque habrá casos y casos y casos… Y cada uno será distinto al otro.

  5. Entiendo perfectamente tu enfado a raiz del comentario. Yo tengo la suerte, de momento que nunca se sabe, de poder criar a mi hijo con su padre. Pero a veces pienso que sucedería si tuviera que enfrentarme sola a la crianza de mis niños y más allá del asunto económico, que sería muy complicado, encontrar tiempo y fuerzas para hacerlo todo sola me parece algo que está infravalorado. Un saludo.

    1. ¡Hola!
      Pues saldrías adelante porque no te queda más remedio… Es así. Es difícil, es duro, pero igual que otras situaciones más trágicas que algunas personas tienen que vivir. La separación no deja de ser un punto y aparte. Lo peor de todo es cuando los adultos no logramos llegar a un mínimo entendimiento y mantener una cordialidad aunque sólo sea por el beneficio del menor. Y yo personalmente, y dentro de las cosas malas que pueda tener, no me puedo quejar. Nuestra relación al menos es cordial y los conflictos los hemos salvado siempre manteniendo al margen al niño. Y sí, lamentablemente es una pena que el factor económico sea siempre, o la mayor parte de las veces el foco de conflicto.

      Un abrazo.

    1. Lo que duele es la ignorancia de algunas personas cuando opina. Qué fácil es hablar desde el desconocimiento. Y cuánto fastidia tener que soltar a principios de mes la manutención… ¡Como si nosotras no aportáramos un duro al sostenimiento de nuestros hijos! ¡Tiene tela la cosa!

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