Historia de una galleta feminista

Suelo ver bastante en los hilos de Facebook, Twitter y algunos blogs debates o reflexiones sobre machismo. Sobre la influencia del patriarcado, los cánones que arrastramos generación tras generación como losas y demás disertaciones. Cosa que me parece estupenda. Y ojo, que no lo digo en tono de sorna. Aunque, vaya por delante que no me considero feminista. Creo que los extremos, sean los que sean, son malos. Creo más en una igualdad real. Una igualdad que parta lógicamente de la desigualdad. Es obvio y no podemos pretender ser iguales. Es un hecho que no lo somos. A pesar de ello, leo con atención y reflexionó sobre esas opiniones. Creo aque me enriquecen mucho.

Pero ayer vi un anuncio en la tele que me puso de muy mal café. Era el anuncio de esas galletitas que llevan en el mercado casi desde que el mundo es mundo. Las famosas galletitas “princesa”, que sí, que su nombre ya nos dice mucho, vale, acepto barco. El anuncio del que os hablo es este concretamente.

De repente me encuentro observando la tele con cara de asombro viendo a un grupo de niñas super amigas y guays, dando saltitos de ala, qué diver, qué ricas, cómo molamos si comemos galletitas princesa… Y al otro lado de la pantalla veo a mi HIJO, CHICO, de 8 años, diciéndome que deberíamos comprar esas galletitas. “Ama, las probé un día, ¡están buenísimas!”

Pero hijo, “tú no eres princesa”… Pensé yo, no sin algo de sorna, claro…

¿Pero de verdad hay que “sexuar” hasta  la publicidad de unas puñeteras galletas? Habrá alguien que diga, qué exagerada es esta chica, ¿no? Pero yo me pregunto y lanzo la pregunta ¿qué pasaría si en lugar de cuatro amigas el spot estuviera enfocado al contrario? ¿Realmente es necesario hacer esas diferencias?

A raíz de este cabreo, tecleo en Google y pincho imágenes: “Juguetes de abalorios”, “Juguetes para hacer pulseras”, “Juguetes de cocinitas”, “Juguetes de peluquería”… Curiosidad malsana y algo de mala baba ya tengo, para qué nos vamos a engañar. ¿Adivináis el resultado de las búsquedas, verdad? Ni un sólo niño en las imágenes. Miento, uno, sólo uno en la sección cocinas. Eso sí, fuera de la cocina, mientras una niña manipula algunos accesorios y otra nos muestra satisfecha el juguete con sus manos?

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Seguramente que si buscara herramientas, grandes construcciones, etcétera, el resultado sería a la inversa. ¿Realmente esta estrategia de marketing es eficaz? Yo veo en ella campañas publicitarias caducas y profesionales del marketing algo arcaicos y trasnochados. Porque un niño también puede comer galletas con forma de corazón y envase rosa. Porque puede querer hacer pulseras o crear grandes platos en su cocina de madera. Incluso cuidar al Nenuco de turno imaginando ser un buen padre. Porque una niña puede querer ser la reina del taller mecánico de coches o ser detective o policía.

Compraré las galletas. Las compraré porque a mi HIJO le gustan y porque a pesar de que los publicitarios no lo consideren “adecuado”, seré yo quien empiece, desde su casa, a marcar la diferencia y a enseñar a mi hijo que hay ciertos estereotipos con los que deberíamos terminar. No, hombres y mujeres no somos iguales, ni pretendo que lo seamos. Pero hay cánones y clichés con los que deberíamos terminar definitivamente. La publicidad que nos venden desde luego no ayuda en absoluto.

15 thoughts on “Historia de una galleta feminista

  1. Yo soy feminista. El feminismo no es el otro extremo del machismo. Es un movimiento que surge de la inquietud de las mujeres al ver la opresión que sufren. El feminismo reclama igualdad de oportunidades -esto es muy importante-, no pretendemos ser hombres, porque el feminismo reconoce las diferencias entre hombres y mujeres, pero esas diferencias deben ser respetadas sin que sean menoscabo de tener las mismas oportunidades. Nosotras en el ámbito que más descompensado está, el público, y ellos en el ámbito más descompensado, el privado.

    No he visto el anuncio, pero el 99% de la publicidad es sexista si lo analizamos bien. Apreciarlo es un paso. ¿Por qué los niños no van a poder estar en grupo con otros y otras con complicidad?

    Gracias!

    1. A mí me cabrea muchísimo. Mira el otro día compartí en la página de Facebook una infografía precisamente que reivindicaba la igualdad a la hora de elegir juguetes para niños o niñas… Tuvo un alcance de casi 18000 personas. Y luego te sorprendes con estos spots de… Mierda. ¡La gente ya no queremos esto!

  2. Totalmente de acuerdo contigo, mis hijos tienen sus coches y sus dinosaurios, pero también su cocinita y sus nenucos, porque hubo un año por reyes que pedían un bebé, quién soy yo para negárselo sólo porque sean niñOs?? Y los portean y hasta le dan tetita a veces, y yo me los como cuando los veo así (eso sí, ya le he explicado la diferencia entre la tetita de mamá y la de papá, jajaja). Un besote!

  3. No he visto el anuncio (y me alegro). Tal vez esto sea obvio, pero… no te haces una idea de la cantidad de actos y palabras en nuestro día a día que fomentan estos clichés. Y no nos damos cuenta!! Cuando estudié sexología fue una de las cosas que más me alarmaron y llamaron mi atención…

  4. Totalmente de acuerdo. A mi tampoco me gusta, y no porque tenga dos hijos varones, no, no me gusta por la imagen que lanza. Creo que está pasadísimo eso de rosa o azul, niño o niña. Mis hijos tienen muñecos, coches, cocinita, carrito para llevar a su bebé, camisetas rosas…¿Y? Los quiero educar para que sean PERSONAS autosuficientes, con mente abierta, que sean respetuosos con las diferencias…
    Por cierto, hay marcas que apuestan por romper esos clichés, no es por hacer publicidad, pero en mi tienda online tengo casitas, cocinitas…y casi siempre salen niños y niñas 😉 Un beso

  5. Eres grande, y tienes toda la razón! yo tambien intento educar a mi hijo con fuera cliches! El otro día sin ir más lejos le compre del mercadona un vaso de aprendizaje rosa.. No había azul y pensé que para que iba a volver otro día a por el azul si tiene un montón de cosas azules.. Casi toda su ropa es azul, o verde, o gris, o roja.. Por que el rosa es solo para niñas? Los colores no entienden de sexo. Somos nosotros, y eso se tiene que terminar! Y si la gente me mira raro por la calle por que mi hijo tiene un biberón rosa..pues que miren! Un beso guapa!

  6. En mi casa se compraban tanto para mi hermano como para mí….y antes de que saliera el anuncio, hará 3 meses yo las compré porque las vi y me recordó a mi infancia y ese mítico sabor, que quería compartirlo con Pirata Mayor (porque con el peque no puedo por la alergia), pero a él le dió igual que fueran princesas o princcesos…y cuando ve el anuncio, sólo recuerda lo buena que estaban, no la parte sexista…así que estoy contenta porque él no percibe esa parte, de momento.
    Pero es cierto que deberían de hacerlo más unisex el anuncio.

  7. Cariño, yo hoy vengo directa del supermercado, y me las he comprado, porque me gustan pero con un cierto halo de indignación creciente. Me ha sorprendido que unas galletas que yo creo que se venden bien, hayan cambiado el formato de la caja y todo, eligiendo un target muy sexista, y además cerrado por edades. Yo con 40 recien hechos, con lo que me gustan, ¿no puedo comer estas galletitas? ¡que pena! antes se vendían como para enamorados, para compartir con tu pareja de forma romática. Ahora será como comprar, no se, gominolas o galletas dinosaurios. Al pasar por caja, parecerá que las compras para tus hijas. Y encima, te sentirás perpetuando el cliché. Es que ya no tenemos derecho a comernos estas deliciosas galletas ni chicos, ni mamis, ni abuelitas, ni papas…. sólo chatis preadolescentes. Muy mala salida le veo. Además, sin ánimo de ofender, el packaging parece una caja de compresas o de tampones. con lo guapa que era la caja anterior sin tanta tontería!. Gracias por permitir este desahogo galletil.Un beso

  8. Se nota que últimamente no veo la tele porque no lo he visto pero… conozco las galletas y me imagina por dónde va la historia… Algo parecido me pasó el otro día. Fuimos a cenar una hamburguesa y con la caja infantil daban un juguetito… no me preguntó el sexo de mi niño (en este caso niña) y me dieron una con un skaylander… genial, en casa juegan con ellos de vez en cuando y mi chica estaba feliz porque ya tenía el suyo propio… pues algunas madres me dijeron que por qué no pedí el cambio de juguete para que le dieran la mini Barbie que era lo que tocaba en la caja de chicas… pues porque deberían de ser para todos lo mismo o que los niños escogieran no que para chicos los monstruos y para las niñas las barbies…

    1. A mi me gusta más cuando dan cosas científicas, o si me apuras, cosas de pelis. Las barbies estás sobrevaloradas! y no les hacemos ningún bien a nuestras nenas.

  9. A mi me repatea este anuncio, y cuando hemos visto las galletas en el super, no las hemos comprado. Pero lo que más me fastidia es que mi hija mayor, l’aînée, se sabe el anuncio de cabo a rabo!! (Y no es de la que está todo el rato frente al televisor)

  10. Totalmente de acuerdo contigo. De nada sirve el esfuerzo que hacemos los padres en no entrar al trapo con estas cosas si la sociedad entera intenta condicionar a nuestros hijos… Yo me sienteo, todos los días, nadando a contracorriente, aunque sabiendo que llevo razón 😉

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