Madres separadas: Diario de una separación

No entraba en mis planes hablar sobre mi separación, aunque ya os hablé en las sombras de mi maternidad de cómo viví todo aquel proceso y de cómo superé la situación y me recompuse de todo aquello. Cómo con el tiempo pude dar gracias a todo lo ocurrido porque gracias a aquello, hoy tengo a un hombre maravilloso a mi lado con el que comparto mi vida, y con el que he tenido un segundo hijo precioso. Con el que he formado la que hoy es mi familia.

Nunca quise hablar de terceros en el blog y siempre he procurado ser cauta y objetiva con este tema, lógicamente es mi objetividad, mi mirada de la historia en primera persona. Pero llega un momento en la vida en el que necesitas expresar sin tapujos todo aquello que, a pesar del paso del tiempo y aunque ya no te duela, permanece como un oscuro poso en tu interior. Todo eso que a pesar del paso del tiempo te hace cada vez más consciente de que una jamás termina de divorciarse del todo.

Habrá mil historias, una por cada pareja que se rompa. Todas y cada una de ellas será distinta, con sus particularidades, con sus puntos en común, pero únicas a fin de cuentas. Por eso quiero dejar claro que con este testimonio no pretendo abanderarme de nada. Esta es mi historia, así es como la vivo cada día y así es como lucho e intento defender los intereses de mi hijo por encima de todo. Pero seguramente que tú que me lees, si un día pasaste por una situación similar te reconocerás en algunos de los sentimientos que hoy plasmó y transmito en estas líneas.

Separación

Hasta que no asumes que has fracasado, (o triunfado, todo depende de la óptica y la perspectiva desde que lo mires) no alcanzas a ver la luz del túnel. Ese momento es de caída. Una caída libre al vacío a toda velocidad. Lógicamente, llega un momento que tocas fondo. Tu cuerpo y tu alma quedan inertes a la espera de que sea alguien quien te rescate, porque has llorado tanto que apenas te quedan fuerzas para mirar el mundo que te rodea con objetividad. Quizá no tanto por la propia separación, sino por todo lo que ello implica. Empezar de cero, sola con un bebé recién nacido y las hormonas a flor de piel. Porque quizá estés rodeada de gente, pero esa gente al caer el día se recoge en su casa, y al final es el silencio frío de las paredes de tu hogar, ése que antes olía a familia y ahora sólo desprende silencio, el único que te hace compañía. Por todas las veces que tendrás que revivir tu situación y todas las puertas a las que tendrás que llamar. Y no es hasta que asumes realmente la nueva realidad, que miras alrededor y ves que has de levantarte y reconstruir tu vida. A tu manera. Una nueva vida, la que tú quieras vivir. Es una oportunidad de renacer, de resurgir de entre tus propias sombras. Y si no eres tú la que arregla tus propias alas, nadie lo hará por ti.

En los primeros momentos no me veía capaz de salir de aquel pozo yo sola y pedí ayuda psicológica para poder superar mi separación. Me costó dar el paso de levantar el teléfono y reconocer que quizá todo aquello era demasiado grande para mí. Sin embargo, en la seguridad social no debieron considerar mi caso prioritario y me dieron cita para seis meses. Gracias a que en el fondo debo ser una mujer fuerte, y pude salir adelante con otros apoyos bien distintos. Cuando apenas faltaban unas semanas para aquella cita me llamaron para retrasarla. Amablemente les dije que no gracias a su apoyo, ya no les necesitaba. Si en alguna ocasión me encuentro en una situación límite, y preciso de ayuda profesional para que me reoriente, creo que acudiré directamente al sector privado…

«En los primeros momentos no me veía capaz de salir de aquel pozo yo sola y pedí ayuda psicológica para poder superar mi separación

Lógicamente toda esa vivencia deja una huella tatuada en tu persona y ya nunca más vuelves a ser la misma que eras. No quiere decir ni mejor ni peor, simplemente diferente. Es cierto que aprendes a conocer aquellas fortalezas y también debilidades que desconocías de tu propia persona. Es cierto que descubres cualidades que seguramente ya tenías, pero que cuando una vive en esa zona de confort no es consciente de ellas, pero también es cierto que hay otras muchas cosas que cambian. Una traición te convierte en una persona desconfiada, incluso fría y siempre alerta. De repente te sientes insegura de ti misma y eso a veces también influye en las relaciones con las personas de tu entorno, en cómo afrontas el hecho de que otras personas entren en tu vida. Repercute en cómo te sientes contigo misma y en cómo proyectas tu persona hacia los demás, en cómo y cuánto te abres a las personas.

Y de repente un día te das cuenta de que tu nueva vida ha tomado forma, vuelves a sonreír, las ilusiones y los proyectos vuelven a formar parte de tu vocabulario. Has logrado no reconstruir tu vida anterior, sino crear una nueva, y sin embargo y a pesar de todo la sombra de tu separación siempre está ahí presente. Desconozco si la otra parte siente lo mismo, pero mi sentir es el de una nube negra que siempre está en mi cielo azul amenazando tormenta.

SeparaciónEl dinero siempre parece ser foco de problemas para otras personas. Realmente mentiría si dijera que alguna vez me han dejado de abonar la pensión de alimentos que recibo para mi hijo, pero sí me recuerdan de un modo u otro la suerte que tengo y lo afortunada que soy por la pensión que en su día logré negociar. Y al final una termina con la sensación de que está recibiendo el sueldazo de Nescafé para toda la vida. Parece que recibes limosna y nada más lejos de la realidad. Los progenitores no custodios se olvidan o muy probablemente no son conscientes de los gastos que tiene un hijo. Porque no todo es ropa, libros y educación. Los niños también juegan y necesitan otras muchas cosas. Incluso, en la mayoría de las ocasiones por el simple hecho de no dar más explicaciones de las necesarias, incluso asumo gastos que por sentencia deberíamos asumir al cincuenta por ciento.

Llevo ocho años peleando por el cumplimiento del régimen de visitas. Llevo ocho años luchando porque el padre de mi hijo esté presente en su vida. Veo cómo se ilumina y se nubla su mirada cuando su padre no viene a recogerle. Y eso sólo lo veo yo. Y eso, sólo lo siento yo. Siento como si mil agujas me atravesaran el alma. Porque el dolor de mi hijo es mi dolor. Pero aparte de los sentimientos, este tema tiene otras implicaciones. El hecho de no poder hacer planes sin contar con personas que ya te son ajenas a tu vida. El hecho de tener que tener en cuenta un calendario ajeno al tuyo para organizar tus planes o vacaciones. El hecho de tener que tragar que dichas vacaciones sean a la carta. El hecho de tener que hacer encaje de bolillos para estirar como el chicle tus propias vacaciones.

Mi hijo ya tiene ocho años, él cada vez es más consciente de todo. No es necesario que yo le hable de nada. Adora a su padre por encima de todas las cosas, pero sus ojos cada vez se abren más y viven los daños colaterales del error que cometieron sus padres y del que por supuesto no me arrepiento. Jamás renegaría de mi pasado, y menos de ese pasado. Ése que me regaló un hijo, mi niño mayor, dulce y rebelde a partes iguales.

Ocho años después esta es mi conclusión. Soy feliz. He reconstruido mi vida y me gusta cómo la vivo. Pero la cruda realidad es que una jamás termina de romper las cadenas que la unen a su vida anterior. La sombra de aquel divorcio que me empujó a resurgir siempre, o al menos durante muchos años, estará presente aún en nuestras vidas. Que el diario de mi separación tiene aún muchas hojas por escribir.

Si has pasado por una historia similar. Si no tienes con quien hablar o simplemente te sientes sola, en este grupo privado de Facebook, que da acceso a otro grupo completamente secreto, sentirás que no estás sola. 

52 thoughts on “Madres separadas: Diario de una separación

  1. También hay padres que de verdad quieren ser padres que trabajan de sol a sol para poder vivir dignamente despues de pasar ese sueldo nescafe q ustedes dicen… Y las madres ejemplares no hacen sino poner impedimentos y volver a los hijos en contra del padre a la mínima e intentar q esa persona no sea feliz a cualquier costa también un padre que es padre lleva mal llegar de trabajar y no ver a sus niños en casa no despertarse con ellos y no poder brindarle todo lo q le piden xq ya con el sueldo “nescafe” le queda para lo justo y necesario ahi de todo en esta vida…

    1. Hola Clarisa,

      Tienes muy poca vergüenza si te atreves a decir que la PENSIÓN DE ALIMENTOS que les corresponde pagar a SUS HIJOS te parece un regalo. Los hijos requieren ser mantenidos: alimentados, vestidos, requieren ocio, juegos, estudios, gastos médicos… ¿¡¿De verdad crees que la mierda de pensión que el progenitor no custodio pasa a la otra parte sirve para irse a la Bahamas en verano?!?

      No me voy a molestar más en seguir respondiendo tu comentario. Máxime cuando la mayor parte de las veces, y ojo, no digo siempre, está demostrado que es el padre el que se pasa por el forro de los COJONES, sí, es mi blog, he dicho cojones, el régimen de visitas ¡A FAVOR DEL HIJOOOOOOO!

      Que tengas un buen día lleno de reflexión… 😉

      Ah, se me olvidaba comentar… ¿Qué te hace pensar que las madres custodias estamos en casa de “sol a sol” tocándonos la breva?

  2. Hola Chicas, estuve leyendo cada uno de los post y creo que todas las que nos hemos separado y con hijo hemos pasado por las mismas luchas, las mismas decepciones por la pension nescafe y demases.
    Yo ya voy por el segundo mes de separada y me siento mucho mejor. No niego que he llorado mucho, pero mi hijo de 2 años y medio me ha levantado el animo con mucho amor y disfrutandolo siempre.
    He decidido de forma personal darme un tiempo largo para poder rehacer mi vida, pero empezar desde el principio, desde mi interior hacia afuera, ya que como separada, muchas veces te ven como carne de cañon o bien que quieres encontrar un segundo papa para el pequeño, lo cual no es cierto.
    Animo mujerazas…que pueden salir adelante con sus pequeños y que si la madre esta bien, tus pequeños tambien lo estaran…un gran abrazo desde Chile.

  3. Hola Verónica,

    Me alegro de haber encontrado tu blog.

    Yo soy madre de 4 hijos ( 9, 7, 2 y 8 meses ) y llevo casi dos meses en proceso de separación de mi marido. Él me ha pedido el divorcio después de 15 años de matrimonio. Tras el choque emocional voy recuperándome y sacando fuerzas para seguir adelante para pasar por una separación lo más sana posible por nosotros, pero sobretodo por los hijos. Me alegro que hayas podido rehacer tu vida e incluso volver a disfrutar de una estabilidad emocional con tu nueva pareja. Estos sentimientos que describes en este post son muy ciertos y las que estamos pasando o hemos pasado por ello lo entendemos.

    Gracias!! Angela

  4. He dado con tu pagina y por algo pasan las cosas.
    Gracias a todas por compartir vuestras experiencias.
    Leía la principal con lágrimas en los ojos….Pues hace 4 años casi que me separe, que tomé esa difícil y dolorosa decisión.

    Pero no puedo hablar, no puedo contar lo que siento. Me han puesto un candado en la boca, me han atado las manos y tirado todos mis sentimientos y escritos que me servían para desahogarme y tranquilizar mi alma.

    Gracias desde el alma.

  5. Y muchas veces, aun sabiendo cómo son esos padres, que por lo general poco les importas, aun te sorprendes esperando que un día te llame y te invite a ir a su casa, con su nueva mujer y los hijos de esta. Aun esperas que te diga que su casa es tu casa si en algún momento de la vida lo necesitas (y no es que te lo diga, sino que te lo niega).

    Pero lo peor llega cuando tienes un hijo, vives a miles de kilómetros y en otro país, y cuando vas a tu casa de visita, no tiene otra excusa mejor para no ir a tu casa (casa propia, ni la de tu madre ni la de tus abuelos ni de nadie más, tuya y de tu marido) que decirte que lo último que quiere es cruzarse con tu madre, y que no va a ir a tu casa nunca en la vida bajo ningún concepto.

    13 años después, todos en edad adulta, y lo absurdo de un padre que no debería llamarse padre, que no debería muchas cosas. En fin, suerte en este camino que no será de rosas, porque como bien dices, esa nube negra anunciando tormenta parece ser que no desaparece nunca jamás de los jamases. Ni para ti, ni para sus hijos. Aunque por suerte podemos evitarlo con nuestra vida e indiferencia. 🙂

    Besos!!

    1. Gracias por compartir de alguna manera tu experiencia… La otra cara de las separaciones, la otra parte, la de los hijos y las hijas, que a veces por la poca diplomacia y sensibilidad de algunos padres (o madres), sufren las consecuencias.

      Qué duro encajar lo que cuentas. Me parece tremendo. Y comprendo todo lo que tiene que doler… Porque el hecho de que tu padre pase de ti tiene que doler en el alma, pero cuando eres madre tus hijos duelen más que cualquier cosa en este mundo… Y esa indiferencia hacia sus nietos… Madre mía, qué tremendo lo que cuentas.

      Yo pienso que esas personas no pueden ser felices jamás… Porque son incapaces de pasar página. ¡No se puede ser feliz y vivir con tanto rencor dentro!

  6. Yo en estos casos pienso siempre una cosa. Le has sacado lo mejor… ¡¡A vuestro hijo!! Él se marcha con sus cosas buenas y malas, con sus manías y con su encanto (¡¡que cuando estás enamorada se lo encuentras!!). Pero siempre dejará lo mejor para que TÚ lo disfrutes. Si él no quiere aprovechar ese milagro que es tener un hijo… El tiempo vuela y SÍ, ellos se dan cuenta de todo.

    Un besazo.

    1. Así es, Silvia. Mi niño grande, listo y charlatán. Por el que pasaría una y mil veces por lo mismo si fuera necesario. Jamás renegaría de él. JAMÁS.

      Y también muy cierto lo que dices… El tiempo vuela y nuestros hijos son niños, no tontos… Eso es así.

      ¡Un besazo!

  7. Te conozco desde antes de que te casaras, mucho antes y después de mucho tiempo volvímos a tener contacto. Somos nuestras vivencias, somos lo que hemos vivido, y a ti te hizo mas fuerte el pasado y te dio un regalo con ojos grandes y charlatán jiji
    Yo no renegare nunca de tu pasado por que me hizo 2 regalos …a ti y a los pequeñosos
    Que mas puedo pedir.

    1. Así es… Y muchas veces lo hemos hablado. Yo así lo creo también. Somos lo que vivimos. Y si la historia hubiera sido de otra manera hace casi quince años ya… (Anda que no ha llovido) Igual hoy no estaríamos aquí.

      Aunque soy consciente de mi frialdad algunas veces, sabes que te quiero y que formas parte del centro de mi vida. 😉

    1. Ay Olga… Todavía recuerdo cuando lo supe. La verdad es que no puedo dejar de sentir que algo se me remueve por dentro…

      Me alegra saber que poco a poco vas saliendo del túnel. El poso, aunque ahí, cada vez estará más abajo 😉

      Para lo demás sólo puedo recetarte unos cuantos kilos de paciencia, diplomacia y un buen aceite para que te resbale todo. No dejes que te afecte más de lo necesario. Yo a veces intento ponerme en su lugar para intentar entender algunas formas de proceder. A veces me sirve y otras no. Otras me cabreo más.

      En fin… ¡Un besazo, preciosa!

  8. He leído tu post con lágrimas en los ojos, inevitablemente, porque yo estoy pasando por eso justo ahora. No sabía que tú también lo viviste. Yo me separé en enero y aún tengo medio cuerpo metido en ese pozo oscuro en el que caes. Me he sentido muy identificada con gran parte de lo que dices, en el aspecto emocional, porque en el tema de la custodia mi situación es diferente… la nuestra es compartida y en este caso el padre sí que cumple con su parte. Me llena de esperanza leer este post, Vero, porque me hace pensar que alguna vez reharé mi vida y recuperaré muchas ilusiones, aunque ya intuía eso de que una nunca termina de divorciarse. Es algo demasiado traumático como para pasar página al 100%. Me alegro muchísimo por ti, se nota que eres una mujer fuerte y te mereces ser feliz. Un beso.

    1. ¡Hola preciosa!

      Me entristece leer tus palabras, porque en ellas leo mucho dolor aún, y entiendo perfectamente cómo te has de sentir. Claro que reharás tu vida. Por supuesto que lo harás. Sola o en compañía, eso es secundario. Pero date tiempo a pasar tu duelo, date tiempo a recomponerte, porque todo lo que estás viviendo ahora con el tiempo verás que te reporta mucho aprendizaje. De la vida, y de ti misma. De tu entorno y de tu gente. Rodéate de gente “sana” y aparta a la gente “tóxica”. Ahora pensarás… ¡Esta está loca! ¿Qué aprendizaje voy a sacar de todo esto? Pues lo harás.

      Al final una se casa con la persona que eilge. Y lo hace pensando que es para toda la vida. Es una experiencia traumática porque a nadie le gusta fracasar, porque al ser humano el cambio le cuesta por naturaleza. Pero piensa que las cosas pasan por algo. Estoy segura de que el tiempo tiene algo especial preparado para ti, y ésta, salvo la criatura que habéis tenido en común, no era tu historia. Sin embargo, tenías que pasar por ella, para traer al mundo lo más bonito de tu universo, tu niño.

      El tema de la custodia compartida tiene que ser algo durísimo para ti. Las madres no estamos preparadas para eso. Supongo que los padres dirán lo mismo, pero lo siento, no es lo mismo. Te mando todo mi cariño. Y sólo añadir que si necesitas hablar, gritar o me quieres preguntar lo que sea, si está en mi mano, cuentes conmigo.

      Un beso muy fuerte.

  9. La verdad es que por todo lo que pasaste tuvo que ser durísimo, pero has demostrado tu fortaleza interior y has resurgido de tus cenizas. Me alegro de que ahora tengas la vida que te mereces y seas feliz.
    Lo de tu hijo con su padre, es triste, pero llegará el día en el que se arrepienta de no haber pasado mas tiempo con él.

    1. ¡Muchas gracias, guapa!

      Reinventarse o morir… 😉

      Supongo que ese día llegará y será tarde. Tarde no porque no vaya a tener la oportunidad de estar o disfrutar con él, sino porque todo lo que se ha perdido y se está perdiendo no lo podrá recuperar jamás. Yo tengo la conciencia bien tranquila. No será porque no he insistido… 😉

  10. Guapa, a mi me parece que es normal que deje huella, la verdad no puedo ponerme en tu lugar y sentir lo que sientes, pero creo que es admirable tu fortaleza y me alegro mucho que aunque quede esa amargura ahora seas completamente feliz 😉

    1. ¡Gracias guapa!

      Sí, afortunadamente soy feliz e intento que me afecte lo menos posible. Aunque tengo mis momentos, jaajajajajaj, para qué nos vamos a engañar. Estas experiencias te marcan, pero lo mejor que se puede hacer es extraer el aprendizaje de todas esas vivencias, quedarte con la parte positiva, y mirar hacia delante. Me ha cambiado, pero estoy segura de que ha sido a mejor 😉

      ¡Un besazo!

  11. Conozco pocas personas como tú, es de admirar la fortaleza que tienes. Tiene que ser algo complicadísimo tener que lidiar con semejante situación. El que me da pena, mucha, es él. Que se pierde tanto de su hijo, ni se imagina cuánto. Un besazo preciosa

    1. ¡Gracias preciosa!

      Pues es complicadísimo, sí. Por varios motivos. Es complicado porque además de todo lo que ya he comentado es una situación fría… En la que los sentimientos dejan de tener cabida. Pasas del amor a la negociación. Así, tal cual. Pasas de dormir con una persona a mercadear por cuatro duros.

      Y respecto a él, pues… Yo poco más puedo hacer. Mi conciencia está muy tranquila, y desde luego yo, duermo muy bien por las noches. Quizá cuando sea demasiado tarde se de cuenta de todo lo que se ha perdido…

      ¡Un besazo!

    1. ¡Muchas gracias, Lydia!

      La verdad es que en ese momento tienes de todo menos fuerzas. La obligación de levantarte de la cama por ese pequeño ser que has traído al mundo y poco más… Pero todo va pasando, y en esta vida todo se va digiriendo. No queda otra. Supongo que sí, que algo de fortaleza tendré, pero también creo que es cuestión de instinto de supervivencia… 😉

      ¡Un besazo!

  12. uff, qué tremendo!! en mi familia, mi tía pasó por esto con dos niños, algo más mayores, lo que a veces es todavia más duro porque son conscientes de muchas cosas pero no las entienden… Y hace poco una conocida me confesó que su marido, con un niño de 2 años y un bebé de 3 meses, la dejó, sin ni siquiera esperarlo…tienen que ser muy duro!!! Lo que me parece terrible es la actitud de muchos padres, con ese poco interés por sus hijos… ánimo!

    1. Pues sí, con niños más mayores tiene que ser muy complicado. Porque como tú dices, son pequeños pero se dan cuenta de todo. Más de lo que pensamos y lógicamente ningún padre y ninguna madre quiere que sus hijos sufran.

      Al final las separaciones son procesos complicados y “de adultos” y se les suele “perder de vista”, y ese daño que viven les puede acompañar durante el resto de su vida y afectarles en sus futuras relaciones.

      Yo siempre digo que mi hijo “ha mamado” mi divorcio. Para él el hecho de que sus padres estén separados es lo natural, y aunque no ha sufrido el proceso en sí, y procuro mantenerle al margen de las diferencias que tenemos su padre y yo, pues ahora que es más mayor, supongo que él también sufrirá a su manera.

  13. Debe ser tremendo encontrarte en una situación así con un recién nacido. No creo que ninguna separación sea un camino de rosas, menos si hay niños por el medio, muchísimo menos si es un bebé.
    Te felicito por encontrar la entereza para hacer lo mejor para ti y tu hijo. “Somos más fuertes de lo que creemos”, dicen. Y al final va a resultar ser cierto.
    Un besote enorme.

    1. Pues en ese momento es tremendo… ¡Imagínate! Si ya de por sí en el posparto eres una explosión de hormonas, afrontar esa situación es complicada, porque emocionalmente no estás en tu mejor momento, y sobre todo, porque ahora con el paso del tiempo siento que me he perdido muchas, muchas cosas de mi hijo mayor. Siento como si me hubieran robado parte de sus primeros meses…

      Yo también pienso que somos más fuertes de lo que creemos y que solemos subestimarnos demasiado… Al final es puro instinto de supervivencia. 😉

      ¡Un besazo, guapísima!

  14. Vero, qué situación tan tremenda. La única separación cercana que yo he vivido es la de mis padres, pero yo ya tenia 22 años, así es que ni punto de comparación con lo que tú cuentas. Jamás había pensado en la dificultad que conlleva para organizar el día a día, las vacaciones y lo que e complica la vida incluso después de que ya esté todo zanjado. Y qué pena que tu peque se vaya haciendo mayor y empiece a sufrir con esos desplantes por parte de su padre. Es que ante algo así y me plantearía convertirme en la mala de la película y negarle las visitas (legalmente, claro, visto el caso que le hace) pero luego dices que el niño quiere tanto a su padre a pesar de todo ¡qué suerte tan inmerecida tienen algunos!

    1. Pues mira, sin entrar demasiado en detalle y sólo para que te hagas una idea… ¿Te puedes creer que a fecha de hoy todavía no sé cuándo se va a llevar al niño durante estas vacaciones? Vamos a ver, que a mí mi hijo no me molesta, en absoluto… Pero creo que tengo derecho a poder hacer planes a corto plazo sin la necesidad de contar con el calendario de otra familia que no es mi la mía, ¿no? O que cuentes que por ejemplo este fin de semana se va con su padre porque le toca y te enteres porque tú le mandas a él un Waths App para otra cosa, de que “no se lo puede” llevar… Y así llevo ocho años. Pero es que encima, lo grave del asunto es que en una ocasión me dijo que tenía la sensación de que yo no quería estar con mi hijo… ¿Perdona? Jajajajajaja (risa irónica) Que encima el hecho de intentar mediar y hacer que cumpla las visitas que le corresponden, más que nada para que mi niño no se pase hasta un mes o mes y medio sin ver a su padre, como en alguna ocasión, sea interpretado como que yo no quiero estar con mi hijo, ¡tiene pelotas!

  15. Entiendo lo que dices, afortunadamente no tuve ningún hijo con mi ex pero sí cometí un error: comprarnos una casa. Y a pesar de que me llevo muy bien con él y con su actual mujer siento que hasta que no consigamos vender la casa no podré cortar de todo el hilo. Está claro que no es lo mismo porque un hijo es para toda la vida, pero me puedo hacer una idea de lo que sientes. Un besito guapa.

    1. Sí… Las hipotecas o los bienes son “los otros hijos” de las parejas… Te entiendo. Y bueno, afortunadamente si os lleváis bien, ni tan mal. Pero es cierto que este tipo de cosas también son grandes focos de conflicto muchas veces. Espero que no sea tu caso y que algún día consigas pasar ya la página completamente.

      ¡Un besote! 🙂

    1. Ains Vicky… Qué nos vamos a contar que no nos hayamos contado ya… Ya sabes que para mí eres una AMIGA con todas las letras. Aunque pasen semanas, meses o años sin vernos. Y que las dos hemos vivido mucho y que eso nos ha hecho grandes (modestia aparte 😛 )

    1. Claro que deja huella… Pero tiene que llegar un día en que des un pasito adelante y te desprendas y dejes atrás esas nubes. Pero el acto de dar ese paso está en ti. Asume tu experiencia como la oportunidad de empezar algo nuevo y no como una losa que te acompaña… Date la oportunidad de ser feliz con tu hija sin pensar demasiado en el futuro… Lo que tenga que ser será y si tiene que aparecer alguien o no en tu vida, ya se verá.

      Un besazo y si algún día te apetece “vomitar”, ya sabes dónde estoy.

  16. La verdad es que, como dices, uno no termina de separarse nunca. Cuando queda un vínculo tan importante como un hijo esa relación siempre estará ahí y, la pena es que las separaciones no son siempre de mutuo acuerdo ni pacíficas. Es una lástima que la persona con la que quisiste formar tu familia llegue a ser un desconocido con el que pleitear. Y lo más triste es que los niños, que no son tontos, lo ven. El día de mañana, aunque adore a su padre, sabrá quién estuvo ahí siempre y no porque el calendario lo marcara…

    ¡Un abrazo!

    1. Si quieres que te sea totalmente sincera, mi experiencia es que todo son buenas palabras y hay mutuo acuerdo hasta que entra en juego el dinero y las negociaciones. Porque a pesar de que nosotros nos separamos de mutuo acuerdo, con una única abogada que gestionó el divorcio, siempre surgen fricciones durante el proceso. Y sí, lo has definido muy bien…. De repente tienes la sensación de que la persona que tienes enfrente y con la que has compartido tantas y tantas cosas, es una auténtica desconocida.

      Los niños se dan cuenta de TODO… Absolutamente de todo, por mucho que les intentemos proteger yo creo que respiran nuestro estado de ánimo…

      ¡Un abrazo!

  17. Yo no he pasado por una separación, pero imagino que lo peor y lo mejor es tu hijo. Por un lado tu hijo esta aqui gracias a esa persona y por otro lado este hijo es lo que te mantiene en cierto modo ligada a esa persona.
    Lo mejor de todo es que has conseguido formar una familia preciosa.
    Un besote.

    1. Eso es. Cuando no hay hijos o hijas en la pareja todo es más fácil cuando las cosas terminan. Pero jamás se me ocurriría renegar de esa antigua relación, cuando de ella nació mi niño… Sólo por eso cualquier lágrima ya valió la pena. Pero por otro lado, ese hijo es el lazo que te une permanentemente, o al menos durante muchos, muchos años.

      ¡Un besote!

  18. Te he leído antes desde el móvil pero veo que se ha perdido mi comentario. Así he podido ver la nueva cabecera en grande con el ordenador, muy alegre, me encanta!
    Respecto al post… Nunca he pasado por eso pero en el tiempo que llevo leyendote ya te había clasificado como una persona fuerte. Me alegra que la vida te sonría. 🙂

    1. Muchísimas gracias por tus palabras, guapísima. Sí, gracias a esa fuerza que debo de tener por alguna parte, y a toda la gente que me apoyó (y apoya), hoy la vida me sonríe y yo le sonrío a ella. Me gusta pensar que las cosas suceden por algo, y para llegar a este punto, tuve que hacer un pequeño quiebro en mi camino 😉

      ¡Un abrazo apretujado!

    1. En realidad y ciñéndonos a la ley… Hasta que el niño sea económicamente independiente. Lo cual en estos momentos y siendo positiva, ¡no creo que se de antes de los treinta! Supongo que como todo, aprendes a vivir con ello.

  19. Enhorabuena Vero por tener la fuerza y la valentía de dar el paso que diste porque te llevó a una vida mejor, a pesar de que, como dices, una no se divorcia del todo nunca (cuando hay hijos)
    Gracias por compartir algo tan íntimo con nosotr@s.
    Un beso!

    1. Gracias a ti Olga, por tus palabras.

      Supongo que al final es pura supervivencia… Y esa personita que te hace sacar fuerzas de donde no las tienes. Cuando hay hijos en la pareja la situación es mucho más fácil, claro. Rompes “la sociedad” y si te he visto no me acuerdo. Aunque estoy segura de que también hay casos en los que por temas económicos surgen problemas. El eterno dinero, hija…

      Un abrazo y gracias por estar ahí 😉

    1. Gracias a ti Zule,

      Que sabes y compartes esos sentimientos de los que hablo. Gracias por tu iniciativa y por querer prestar un rincón y un apoyo a todas esas mujeres que sufren o han sufrido por su separación.

      Un abrazo, preciosa.

      1. He llegado aquí de casualidad, me ha sorprendido lo bien que describes la separación y los sentimientos que se tienen tras ella, la negociación económica, el “sueldo nescafe” y esa nube que, a mí me da que no se irá aunque pasen cien años. ..
        He cambiado mucho en estos tres años, tanto que no me creo casi nada, más que adoro a mi hijo.
        Nosotros vivimos 10 años juntos y ahora, no, no me veo. He tenido pareja pero…me estresaba porque me seguía sintiendo desubicada. Esa nube negra es difícil de soportar. Tengo, además, la impresión de que no es lo mismo para los padres. El de mi hijo rehizo du vida (incluso antes de irse ;-)) …yo, no me veo. El reloj biológico nos pone en situación más difícil.
        Un fuerte abrazo

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